martes, 19 de agosto de 2014

Cádiz. Alameda Apodaca



¡Hola a todos! ¿Cómo lleváis el verano? Parece que en agosto todos andamos más descontrolados de lo normal. La mezcla de cosas por hacer parece se hace más explosiva este mes. Aprovechando algún hueco, visitamos Cádiz, que por suerte nos queda a quince minutos de casa en coche. Para los pequeños aun es un territorio por explorar, desconocido e, incluso, emocionante.

La Alameda Apodaca es uno de los lugares que siempre me parecieron más bonitos de esta ciudad; además es de los sitios más gustosos para pasear en verano porque todo el paseo da al mar, con el fresco que añaden las fuentes, y los enormes árboles centenarios dan una buena sombra.

Para Gonzalo encontrar vegetación y fuentes en su ruta es la mejor de las noticias, y el paseo por aquí tuvo un diez.






El suelo a cuadros es, para mí, de las cosas con más encanto de la alameda. Los azulejos, las farolas, las esculturas y las edificaciones que la rodean se conservan como siempre, y eso es una suerte para no perderse.




Para sumar a la lista de favoritos del paseo; los ficus centenarios.



Estuvimos encantados metiendo los pies entre las gruesas raíces que sobresalen del suelo.


Pasear de la mano, trotando o en brazos, el par de pequeñines lo pasó en grande.






Feliz verano. Feliz día.

miércoles, 13 de agosto de 2014

In my Room



Una de las sensaciones más sencillamente extrañas es la de regresar a tu habitación cuando vives fuera. Recuerdo a mis padres recogiéndome en la estación, volviendo a casa y subiendo las escaleras hasta mi habitación; encontrarla como siempre, salvo con un montón de cosas amontonadas en la mesa, un poco de todo lo que mi madre había recolectado en los últimos meses. Era como si el tiempo no pasara por ella. Después fuimos más los que regresábamos a casa, la ocupábamos con los pequeños, de vacaciones en vacaciones; y ahora que vivimos tan cerquita ha sido Gonzalo quien se la ha adueñado para pasar alguna noche que otra que se le antoja en casa de los abuelos.


La antigua cómoda de mis bisabuelos es la gran pieza de la habitación, fue toda una odisea subirla hasta ahí arriba.



Como ha Gonzalo y a Rodrigo les chiflan, poco a poco he ido recolectando todas las cajas de música que andaban a un lado y otro; ahora están todas ahí encima ¡y cuando les damos cuerda a todas a la vez es toda una orquesta!



Colgados de las paredes también siguen los mismos cuadros, los que colgué yo misma a base de martillear un poco alcayata, un poco pared. Dibujos a cera, collages, bordados. Creo que a todas las chicas nos entra alguna vez en la vida la fiebre de decorar su habitación como locas, y las paredes de mi habitación son la prueba perfecta.



Los pequeños espejos handmade son de lo más fáciles de hacer y sólo necesitamos un espejo de bolsillo, una buena recolecta de conchitas y pegamento.





¿Volvisteis a casa este verano?

jueves, 7 de agosto de 2014

Pigs & Roses Handmade. Familia



Hacía meses que no amasaba, cocía, pintaba y lacaba figuritas. Me ha encantado poder volver a hacerlo, aunque sea a prisas. Además esta familia es especial, aunque todas lo sean de algún modo; lo que ha supuesto un plus para arrancarme a coger de nuevo el pincel más pequeño de todos y afinar vista y pulso.


Feliz jueves.

Si queréis saber más sobre nuestras familias hechas a mano, escribidnos a: pigsandroses@gmail.com

domingo, 3 de agosto de 2014

"La Hermana De"



Ya os contábamos que últimamente nos hemos convertido en una especie de arqueólogos de juguetes, y no paramos de sacar reliquias del garaje y de los altillos de la casa de los abuelos; el último hallazgo ha sido la gran munición Barbie que para mi hermana y para mí fue nuestro gran tesoro durante taanto tiempo. Recuerdo volver del colegio el viernes corriendo a la habitación para poner nuestro universo Barbie a punto, y disfrutarlo todo el finde; no se podía poner pie en suelo.

Lo cierto que este descubrimiento a la única que le ha  hecho ilusión es a mí. Gonzalo lo pasó de largo, a Rodrigo sólo le interesa comer pelo sintético y Pablo no deja de alucinar con la emoción que me puede llegar a hacer un vestido que mide un palmo de alto.


El armario de Shelly (para quien no la conozca: la hermanita pequeña de Barbie, aunque más bien, parece su hija) estaba prácticamente intacto. Hemos cambiado de siglo pero este vestidor sigue como siempre.

Las pequeñas muñecas estaban entre montones de Barbies, las saqué, las vestí con las mejores galas y les acomodé el pelo como pude.


La verdad es que tanto Barbie como sus hermanas cambian de aspecto según cante la moda. No puedo evitar echar un vistazo a su pasillo cuando vamos a Toys "R" Us, y realmente hay veces que me llego a indignar; cada día están más pintorreadas, larguiruchas, esqueléticas y cabezochas, y para colmar el vaso, no hay casi ropa, y la que hay ha perdido el encanto (hablo como una auténtica fanática). El gusto siempre fue vestir y desnudar, vestir y desnudar... y en mi caso cortarles el pelo (que más de una pobre luce ahora pelo pincho). Costumbre que conservo aun pero a escala real, con mi pelo, cada vez que no sé por donde canalizar los agobios. Corte de pelo al canto y listo, el problema cambia de sitio; directamente a la melena.

Pero además paré a ver que Shelly, ya no es Shelly, ahora se llama Chelsea. Y pensando un poco, recodé que además, al principio de los tiempos su nombre fue Tutti. Al menos Barbie, sigue siendo Barbie, cambie mucho o poco.

¿Qué ocurre con "las hermanas de"? "El hermano de", o "la amiga de"... ¿Quién no se ha sentido alguna vez así? Cuando comienzas en el cole al que ya va tu hermano, o te apuntas a salir con su grupo de amigos, cuando le visitas allá donde vive o te presentas en su trabajo. Es uno de esos momentos extraños, en los que por un momento dejas de ser un poco tú, para ser el algo de alguién. Es como una mezcla de gran orgullo de hermano y un "no te fastidia". Y si hablamos de que te tocó el típico hermano popular, no paro a imaginar. Tiene que ser como tener hermano famoso pero a pequeña escala.



Creo que nunca me sentí muy "hermana de", ni mi hermana tampoco lo hizo, o sí; cuando pisábamos terreno ajeno, poniendo pezuña entre algunos amigos desconocidos totales para la otra. Mi madre cuenta historietas para todos los gustos sobre este tema.



¿Vosotros tenéis historietas archivadas en vuestras memorias?



Estas "hermanas de" me parecen de las muñecas más adorables. Pero más aun me gustan sus pequeñas cosas. La miniaturas son una de mis debilidades y éstas en color pastel más ¡Me acordaba de todas ellas!






Feliz día.